En el marco de la Conferencia del Poder Judicial 2026, celebrado en la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, el Poder Judicial de la República Dominicana desarrolló una serie de actividades orientadas a reflexionar sobre los desafíos y avances del sistema de justicia.
Como parte de la agenda, el viernes 10 de abril, a las 3:00 p.m. se llevó a cabo el Panel sobre el Plan de Justicia Abierta, un espacio de alto nivel que reunió a actores nacionales e internacionales vinculados a la modernización de los sistemas de justicia y la promoción de la participación ciudadana.
El panel contó con la participación de Álvaro Herrero, Coordinador Ejecutivo de la Red Internacional de Justicia Abierta (RIJA); Peter Sharp, consultor internacional en Gobierno y Justicia Abierta; José “Pepe” García Morales, Coordinador Regional de Apoyo a Países de América del Open Government Partnership (OGP); y Carmen Victoriano, directora ejecutiva del Centro Casas Comunitarias de Justicia. Fue moderado por el magistrado Samuel Arias, Juez de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia.
El conversatorio tuvo como eje central la presentación de los avances del Poder Judicial en la construcción del Plan de Justicia Abierta, concebido como un instrumento innovador de planificación institucional.
Este plan busca fortalecer la transparencia en la gestión judicial, la participación ciudadana, la rendición de cuentas, todo ello a través de compromisos concretos, medibles y verificables por la sociedad, alineados con estándares internacionales de gobierno abierto.
El aporte del modelo Casas Comunitarias de Justicia
Durante el panel, el Centro Casas Comunitarias de Justicia compartió su experiencia como modelo de acceso a justicia con fuerte base territorial, destacando su contribución a la construcción de una participación ciudadana real.
Desde su enfoque, uno de los principales desafíos de la justicia abierta es evitar que la participación se limite a espacios formales o consultivos. En ese sentido, se planteó que la participación efectiva ocurre en el territorio, donde las personas enfrentan sus conflictos cotidianos.
Otro de los ejes abordados fue el rol de los mecanismos alternativos en la eficiencia del sistema de justicia.
Desde el modelo de las Casas Comunitarias de Justicia, estos mecanismos no operan de manera aislada, sino integrados en un enfoque más amplio que permite abordar los conflictos de manera integral, mejorando tanto la calidad de la respuesta como la eficiencia del sistema.
Justicia abierta desde el territorio
Un elemento diferenciador del modelo presentado es su capacidad de generar participación estructurada a nivel comunitario.
A través del trabajo con redes de promotores, líderes comunitarios y organizaciones locales, se fortalece la conexión entre la ciudadanía y el sistema de justicia, facilitando la identificación temprana de conflictos, la canalización de demandas sociales, la generación de información relevante para la toma de decisiones, el fortalecimiento de la confianza institucional.
Este enfoque evidencia que la justicia abierta no solo depende de reformas institucionales, sino de la existencia de modelos que operen directamente en las comunidades.
